Declaración de intenciones

Este blog intenta tener cubiertos al menos dos sentidos del hipotético visitante: la vista y el oído. La vista resulta evidente y el oído se consigue haciendo clic en el título de cada entrada.
Espero que lo disfrutéis.

viernes, 28 de julio de 2006

Sucedió en la antigüedad


Sucedió en la antigüedad, en esta tierra.
Cuentan que no ha habido jamás un amor como fue aquél;
Entre batallas a sangre y fuego, un cariño tan fiel.

Era una tarde de frío invierno cuando fueron a por él;
Nunca regresó su tierno amor, murió de pie.
Y ella salía a los caminos a preguntar.

Por besar su blanca frente las nubes la guiaron.
Es aquel tu amor, tendido está y le dio un vuelco el corazón.
Y la noche se los tragó, fueron dos sombras cruzando entre bomba y metralla.

Siga usted, mi capitán que aunque silben las balas,
el cielo le preservará como le decía él.
Cuentan que los vieron caminando hacia el pueblo en llamas
y que entre sus ruinas a los viajeros hablan.

Y la hierba ya no crece, polvo y hollín.

Ríos desbordados que arrastraron sus vidas.
Guerras que nadie deseó, que truncaron sus sueños.
Nunca hubo un amor tan fiel, un cariño tan grande;
aunque la memoria de este lugar haya olvidado sus nombres.

© El último de la fila